Conrado Martín (Tenerife, 1986) es un ilustrador afincado en Nàquera, Valencia. Ha trabajado para varias revistas relacionadas con el mundo del cómic, como “Androide Paranoide, “Comicmanía”, SFX” o “El Arca de las Historietas”. También ha autopublicado dos libros de ilustraciones sobre Spiderman, su personaje favorito, y actualmente trabaja en un tercero que verá la luz este año. 

Repasamos con Conrado Martín la trayectoria de Robert Kirkman en Marvel y el encuentro de Invencible con Spiderman en Marvel Team Up, volumen 3, número 14.

Robert Kirkman, en sus entrevistas resume literalmente su llegada a Marvel como desastrosa: debía de escribir la serie de Sleepwalker por seis números para el sello EPIC, del que le aseguraban 6 números, y se la cancelaron antes de empezar…

Y lo que mal empieza, mal acaba. Las injerencias editoriales de Marvel se convirtieron en una costumbre durante toda la trayectoria del guionista en la editorial, y por eso acabó saliendo a los pocos años con la intención de nunca volver. Para cuando Kirkman entró en Marvel, él ya había probado las mieles de la libertad creativa absoluta en Image, por lo que el choque  entre lo que  tenía pensado hacer y lo que la editorial le acabó dejando fue demasiado para el guionista, que nunca terminó de encontrar su hueco en la Casa de las Ideas (a pesar de tener algún que otro éxito), y salió a los pocos años echando pestes de allí. 

Para el Universo Ultimate escribe Ultimate X-Men y para Marvel Age la miniserie de Júbilo.

¿Qué nos puedes el paseo de Kirkman por la franquicia mutante?

El paso de Kirkman por la franquicia mutante fue tremendamente decepcionante en su momento. Si bien es cierto que la colección de Ultimate X-Men había ido perdiendo calidad e interés (sobre todo tras el abandono de Millar en beneficio de “The  Ultimates” y otras colecciones del universo Marvel principal), todo el desarrollo que hace Kirkman de los personajes resulta bastante anodino. Más todavía si tenemos en cuenta que Kirkman venía como la joven promesa que tenía que reemplazar a los pesos pesados que habían creado el sello: Bendis y Millar. Y el guionista, en lugar de dar un golpe sobre la mesa e intentar hacer algo transgresor que ponga de nuevo el foco sobre  la colección, se limita a adaptar sagas como Fénix Oscura o la llegada de Cable y Bishop sin conseguir que eso le importe a casi nadie.

Para el sello MAX, Destroyer. Un personaje nuevo. También para el Universo Marvel en pleno evento de Avengers Disassembled, el Captain America Disassembled: Superpatriot. Se deja ver por Los Cuatro Fantásticos con la miniserie Fantastic Four: Foes. Además, dos otras colecciones: Pantera Negra e Inhumanos.

La verdad es que es una pena que Kirkman entrara en Marvel en el momento en el que entró, cuando los Bendis y Millar ya habían revolucionado el tablero de juego pocos años atrás. Esto provocó que gente como él o el mismísimo Brian K. Vaughan (“Saga”, “Paper Girls”…) tuvieran que quedarse con las migajas que quedaban, como eran estas colecciones que ya casi nadie recuerda. Esto provoca un debate interesante porque, en estos casos en los que la editorial da a un guionista títulos menores, muchos ven la oportunidad perfecta para poder hacer y deshacer a su antojo (así ocurrió con etapas ahora míticas como el Daredevil de Miller o el Nick Furia de Steranko). Sin embargo, en el caso de Kirkman, bien por limitaciones editoriales, bien por demérito propio, nunca llega a ser así (salvo un par de excepciones de las que hablaremos a continuación). Por cierto, curiosamente Vaughan sí que llega a sorprender con obras como su “Doctor Extraño: El Juramento”, o incluso deja huella en la editorial con la creación de “Runaways”, de la que nadie esperaba nada, y que acaba convirtiéndose en la serie revelación de aquel momento. 

Presenta a un tercer Hombre Hormiga en The Irredeemable Ant-man.

Hay una cosa que a Kirkman se le suele dar particularmente bien, y es la de saber escribir a personajes sumamente desagradables. Esta colección es el ejemplo perfecto de ello. Su protagonista es todo lo que no se debería esperar de un héroe Marvel, y quizás por ello funciona. El guionista juega a forzar los límites de todo lo irreverente que le permite ser la editorial y, aunque nunca llegue a ser tan políticamente incorrecto como sí lo era en obras como “Battle Pope”, consigue escribir una colección que se balancea todo el rato entre la frescura más descarada y la ranciedad más incel.  

Y entonces llega Marvel Zombies y Marvel Zombies: Dead Days.

Marvel Zombies seguramente sea el mayor éxito comercial de Kirkman durante su paso por Marvel. En un momento en el que la moda de los zombies lo inundaba absolutamente todo, Marvel supo aprovechar la coyuntura y, recuperando una trama proveniente de los “Ultimate FF” de Mark Millar, decidió aprovechar que tenía en nómina al escritor de “Los Muertos Vivientes” para encargarle la miniserie de “Marvel Zombies”. La historia no pasaba de ser meramente entretenida, pero, entre el buen hacer de Sean Philips en el apartado gráfico, y el absoluto bombazo comercial de las portadas de Arthur Suydam, la cosa se convirtió en todo un fenómeno que Marvel explotó hasta la extenuación, con cientos de “variant covers” y varias miniseries posteriores (varias de ellas ya sin Kirkman a los guiones).

Y por fin llegamos a Marvel Team-Up, volumen 3.

Para mi gusto, “Marvel Team Up” es su mejor trabajo en Marvel. A pesar de seguir manteniendo algunos de sus peores tics (especialmente en lo que se refiere al tratamiento de personajes femeninos), consigue crear una colección heredera en estructura de la original, pero mucho más ambiciosa en cuanto a plantar tramas a largo plazo y desarrollarlas a fuego lento. Historias como la de Iron Maniac o Titannus, que juegan con los viajes en el tiempo y los universos alternativos, no dejan de ser una interesante versión 2.0 de historias tan míticas de la colección original como la de las brujas de Salem, o el encuentro de Spiderman con Killraven o Red Sonja. Lamentablemente, la colección fue abruptamente cerrada al finalizar su segundo año, dejando más de un cabo suelto que nunca acabaría siendo retomado.

En el número 14 de Marvel Team-Up cruza fortuna con Invencible. ¿Qué nos puedes contar sobre esta aventura?

Se trata de una aventura bastante sencilla y que intentaba cumplir un objetivo muy claro: que el gran público descubriera “Invencible”, la nueva colección que Kirkman llevaba un tiempo escribiendo y que todavía no despertaba las pasiones que despertaría más adelante. El autor se lo sugirió a sus editores como una idea loca con pocos visos de cumplirse, pero acabaron accediendo y el cómic pudo hacerse realidad. Y ¿qué mejor manera de conseguir atraer la atención sobre un personaje que cruzarlo con Spider-man? Para ello, Kirkman aparca por un número las tramas horizontales que venía desarrollando en Marvel Team Up y se centra en escribir un crossover más parecido a los que se daban en la colección original, en la que Spidey se cruzaba en cada número con un personaje distinto, debido a alguna rocambolesca excusa. 

Invencible viene desde el número 33 de su colección, de enfrentarse con Amstrong Levy, que se dedica a arrojarlo por dimensiones con el fin de debilitarlo. Para esta ocasión cuenta con los lápices y tintas de Cory Walker, el creador gráfico de Invencible. ¿Un equipo ganador?

Sin duda. Una de las mayores desventajas que tuvo “Marvel Team Up” durante su trayectoria editorial (y en especial después de la marcha de Scott Kolins como dibujante titular) fue su inestabilidad gráfica. De todos los artistas que pasaron por la colección, seguramente Cory Walker fuera el único que mantuvo una calidad gráfica al nivel de los guiones de Kirkman. Algo nada sorprendente por otra parte, viendo lo bien que habían trabajado ya en los primeros números de “Invencible”. El trazo limpio de Walker, con una clarísima influencia de dibujantes como Mike Mignola, dio una personalidad propia a los dos números en los que trabajó, a años luz del resto.

Panini Comics España ha editado este cómic en Marvel Monster | Marvel Team-Up en dos volúmenes. Contiene la graciosa anécdota de que la edición de Panini dirige a la colección de Aleta Ediciones (Invencible vol. 9: Tres Son Compañía) mientras que la edición original Marvel dirige directamente a la edición de Image.

De hecho, viendo el éxito de la serie de “Invencible” y la nueva reedición de ECC, igual no sería mala idea por parte de Panini el lanzar un Integral recopilando toda Marvel Team Up, y así reeditar este cruce que, recordemos, sólo se ha editado una vez en nuestro país. 

El villano de la historia es el Doctor Octopus. Y, además, aparecen Los Nuevos Vengadores…

Es verdad que la historia tiene secundarios de nivel (también aparecen MJ o la Tía May), pero apenas tienen relevancia en el argumento. Lo más destacable es la química que Kirkman crea entre Peter y Mark, centrada en lo mucho que los une a pesar de lo mucho que los separa. El resto de cosas parecen más bien un relleno para poder tener la excusa de juntarlos.

¿No se te hace un poco corto el cómic? ¿No te quedas con ganas de más? ¿Esa era la intención?

Honestamente creo que la única intención que tenía Kirkman escribiendo esta colección (y muy especialmente este número) era divertirse todo lo posible con los juguetes que le prestaba Marvel, antes de irse definitivamente de la editorial para centrarse en exclusiva en sus proyectos de creación propia. La trama en sí es meramente anecdótica, y no cambia absolutamente nada del status quo de los personajes. Básicamente es como si ambos personajes tuvieran un recreo en sus vidas y salieran al patio de colegio a conocerse, intercambiar cuatro chistes y, antes de que la cosa vaya a más, volver a su clase. Eso sí, el guionista disfruta horrores escribiendo los diálogos entre ambos personajes (con mucho humor y cierta autoparodia), porque, en esencia, no dejan de ser el mismo.

Robert Kirkman es muy fan de El Asombroso Spiderman, de hecho su hijo se llama Peter Parker Kirkman… ¿Es de alguna forma Invencible una actualización de Spiderman? 

Invencible es, simplificándolo mucho, la mezcla perfecta de Spiderman, Superman y DragonBall  (aunque estos dos últimos no dejan de ser en cierta manera la misma historia con diferente desarrollo). Pero sí que es cierto que la mayor influencia para el personaje de Image es, sin ninguna duda, nuestro amistoso vecino. Las dinámicas de instituto, las dudas amorosas, la incompatibilidad de la vida del héroe con la de un adolescente lleno de hormonas, el continuo aprendizaje y las continuas derrotas … Todo eso está en el ADN primigenio de la creación de Lee y  Ditko, y es algo que Kirkman sabe recoger muy bien. No en vano, pasó todos sus años en Marvel pidiendo que, cuando Bendis decidiera dejar Ultimate Spiderman, lo nombraran a él como su sustituto, porque sabía perfectamente cómo escribir al personaje. Y el mejor ejemplo es “Invencible”, desde luego. Una especie de “Ultimate Spiderman” para adultos, que funciona muy bien porque su esencia es a prueba de balas (y porque Kirkman firma aquí, para mí, el mejor trabajo de su carrera)

Muchas gracias por esta entrevista y esperamos verte muy pronto por nuestro humilde Blog, Conrado.

¡Gracias a ti! ¡Ha sido todo un placer!

Entrevista a Conrado Martín – Robert Kirkman y Marvel

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